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Un tribunal militar de Marruecos juzgará por traición a siete
independentistas saharauis

Los siete fueron detenidos en Casablanca al regresar de una visita a los
campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia)

IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 17/10/2009

El hecho no tiene precedentes en los diez años largos de reinado de Mohamed
VI. Un tribunal militar marroquí va a juzgar a siete independentistas
saharauis residentes en la antigua colonia española por "colaboración con el
enemigo". Hay que remontarse a casi veinte años, a los tiempos del rey
Hassan II, para recordar en Marruecos a civiles sentados en el banquillo de
una corte castrense.

Los siete - seis hombres y una mujer- fueron detenidos en 8 de octubre
cuando desembarcaban en Casablanca de un vuelo procedente de Argel.
Regresaban de un viaje de nueve días a los campamentos de refugiados
saharauis de Tinduf y a la capital argelina.

Entre ellos figuraban dos célebres ex presos políticos, Brahim Dahane,
presidente de la ASVDH, una asociación afín al Frente Polisario de defensa
de los derechos humanos en el Sáhara, y Alí Salem Tamek, vicepresidente de
CODESA, una organización con objetivos similares, pero más independiente del
movimiento que lucha por la autodeterminación.

Tras varios días de interrogatorios policiales, todos ellos comparecieron el
jueves ante el juez instructor de un tribunal de Casablanca que se declaró
incompetente. El mismo día fueron presentados al juez instructor del
tribunal militar de Rabat que les acusó de "colaboración con el enemigo" y
de "atentar contra la seguridad del Estado".

Brahim Dahane fue autorizado el viernes a hacer una llamada telefónica a sus
familiares. Les informó de que, tras permanecer ocho días en los calabozos
de la policía judicial - tres de ellos con los ojos vendados -, habían
ingresado en la prisión de Salé, la ciudad colindante con Rabat. Antes el
instructor militar les comunicó los cargos que pesaban sobre ellos.

En teoría el código penal marroquí prevé hasta la pena de muerte para la
alta traición, pero ningún condenado a la pena capital desde 1993 ha sido
ejecutado. El último ajusticiado fue, hace 16 años, el comisario Tabet
considerado culpable de proxenetismo a gran escala.

Las siete detenciones han sido condenadas por numerosas organizaciones desde
Amnistía Internacional hasta la Fundación Robert Kennedy pasando por el
Centro Internacional Olof Palme. La más célebre independentista saharaui,
Aminatu Haidar, que preside CODESA, denunció ayer desde Sevilla
la""intensificación de la represión" en la ex colonia española, según la
agencia Europa Press.

En Marruecos, en cambio, partidos políticos y prensa oficialista aplauden al
unísono las detenciones y el procesamiento de los independentistas a los que
tachan de "quinta columna", "renegados" y "traidores".

Coincidiendo con estas detenciones, el Tribunal Supremo de Marruecos
confirmó el viernes una sentencia que obliga a Le Journal, al más
prestigioso de los semanarios francófonos, a indemnizar con 250.000 euros al
ESISC, un centro de estudios con sede en Bruselas. Las cuentas de la
publicación fueron bloqueadas. La decisión significa en la práctica el
cierre de Le Journal.

El ESISC, que dirige el francés Claude Moniquet, publicó en 2005 un estudio
en el que dejaba caer que el Polisario podía tener vínculos con el
terrorismo. Le Journal puso en duda la objetividad de esa investigación y
Moniquet le demandó ante un tribunal de Casablanca exigiendo una reparación
sin precedentes en la historia del periodismo marroquí.

La probable desaparición de Le Journal es un episodio más en la larga lista
de desdichas padecidas desde julio por la prensa independiente marroquí. El
jueves ingresó en prisión Driss Chahtan, director del semanario árabe Al
Michaal que a principios de septiembre osó comentar el estado de salud del
rey. El 26 de agosto un comunicado del palacio real señaló que Mohamed VI
padecía una infección con rotavirus, una especie de gastroenteritis, y debía
guardar reposo.

A principios de mes el Ministerio del Interior cerró también de un plumazo,
saltándose la legislación a la torera, el diario Akbar el Yaoum que había
publicado en portada una caricatura del príncipe Mulay Ismael, primo del
rey, que se acababa de casar. La fiscalía consideró que atentaba contra el
honor de la familia real.